Es importante que como hijos de Dios estemos listos, susceptible para escuchar la voz de Dios. La importancia es porque cada día es un desafío en el mundo espiritual. Dios no tiene calendario, fecha, ni horas. El cielo se puede abrir a tu favor en cualquier momento. Como vasijas de Dios mantente limpio de escombro.

El Señor en cualquier momento puede extender sus manos hacia ti para depositar en tu cántaro algo nuevo, o mejor aún aquello que por mucho tiempo has estado esperando. Procura que este vacío de cosas que no provienen de Dios, para que el verdadero proveedor te llene en todo.

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